¿Cómo es posible que nos abandonemos a la pereza cuando hay tantas cosas por hacer en esta vida breve? Cuántas posibilidades de crecimiento se ofrecen cada día, cuántas acciones creativas y edificantes cada hora, cuántas personas imploran la ayuda de personas diligentes, cuántas necesidades por atender en nuestra propia familia, cuántas ilusiones por regalar a nuestros amigos, cuánto bien hemos dejado pasar de largo mientras perdemos minutos aúreos entre las frivolidades de la molicie...
sábado, 18 de octubre de 2008
El tiempo es oro...
¿Cómo es posible que nos abandonemos a la pereza cuando hay tantas cosas por hacer en esta vida breve? Cuántas posibilidades de crecimiento se ofrecen cada día, cuántas acciones creativas y edificantes cada hora, cuántas personas imploran la ayuda de personas diligentes, cuántas necesidades por atender en nuestra propia familia, cuántas ilusiones por regalar a nuestros amigos, cuánto bien hemos dejado pasar de largo mientras perdemos minutos aúreos entre las frivolidades de la molicie...
Etiquetas:
bien,
diligencia,
El tiempo es oro,
ética,
flojera,
imperativo categórico,
molicia,
muelle,
omisión,
pereza,
vida breve
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)