Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de febrero de 2010

Explorador

Era un explorador experimentado y talentoso, había conquistado antes que nadie varias cimas del mundo, un glaciar en Chile llevaba su nombre, lo mismo que una fundación para la protección del Serengueti. Dejó una larga literatura científica en sus años más fértiles. Dirigió numerosas expediciones científicas al Ártico. Además, fundó una estación de investigación geológica en Helsinky.

Así que decidió explorar seriamente el mundo de los sueños. Con toda la fuerza de su voluntad, con un riguroso método y aprovechando al máximo su larga experiencia en la exploración, así como en el arte y la ciencia de la cartografía, se propuso indagar hasta el más recóndito misterio de los sueños. Se dedicó pues, a elaborar todo tipo de mapas, artículos, instrumentos de medición, bitácoras y expediciones planeadas a detalle. Se sumergió en su nueva investigación por completo. Pensó haber descubierto profundidades ocultas de la vida humana, se identificó plenamente con cada persona, y en sus tratados llegó a la osadía de describir minuciosamente la ubicación de una fuente soñada, aun con coordenadas y mapas hipersofisticados.

Algunos creyeron que se había vuelto loco, pero lo cierto es que abandonó por completo la vida secular en un monasterio de España. También se sabe que los últimos días de su vida los pasó en Nuria, anciano pero activo, vio cómo se debilitaba su salud por un invierno atroz, además de la dureza de su ascetismo habitual (solía soportar las más bajas temperaturas sin colchas ni edredones, sin suéteres ni nada): así que descansó en esas tierras de San Gil.


Faro

sábado, 12 de septiembre de 2009

Abordaje del sueño

Comienzo a ceder, parpadeo, poco a poco el sueño me aborda sutilmente con sus cómodas e hipnóticas sugerencias, esa magia que se gesta entre las manos de un incorpóreo morfeo que sujeta los párpados, esa brisa lentamente llena la conciencia hasta abarcar el universo, aunque nada entiendo, sigo sin entender...

martes, 3 de febrero de 2009

Sueño profundo

I.

Con gran emoción, pero con cierto luto, partimos de Tierra Santa rumbo al aeropuerto de Frankfurt. Quería conocer Frankfurt, pero teníamos apenas menos de dos horas: había que esperar dentro del aeropuerto para tomar el avión que nos llevaría a Barcelona. Aunque insistí, la prudencia se impuso. Ya en el segundo avión, volando hacia la tierra de Gaudí, me quedé dormido a los pocos minutos. Un sueño lúcido comienza: ahí sí logro salir del aeropuerto, el clima está nublado y un fabuloso ventarrón llega con violencia inesperada hasta elevarme por los aires rumbo a un sueño nuevo, más profundo, tan vívido que cuesta pensar que no sea realidad: sumergido en el fondo del mar, frente a mí los cardúmenes se agitan y bailan colmando mis ojos con la oceánica maravilla que sólo allí reposa.


II.

Han pasado nueve años y el sueño de los peces volvió a mí. Y pensar que había dudado, por el frío del agua, por cansancio, por simple comodidad. Sin muchas ganas me sumergí en las aguas del oceáno pacífico, en Huatulco. A los pocos metros, entre las rocas, encuentro unos bellos peces que me llevan a seguir buscando más adentro. Al poco tiempo de nadar, frente a mí cardúmenes completos me envuelven con su hermosa danza en el escenario inmejorable de corales y colores de ensueño, todo tan vívido que cuesta pensar que sea realidad.


nebel