Marginado hasta por quienes tenían que ayudarlo. Como un Montague queriendo ser un Capulet, así sentía entre los suyos... y también entre los otros. Como un migrante incomprendido tanto en su lugar de origen como en su nueva morada. Solo, muy solo. Abandonado por los errores de sus padres, de su tierra, de su nacimiento. Acusado hasta de crímenes que él no cometió. Olvidado hasta por los que tendrían que llevarle la esperanza.
Con todo, tiene que seguir viviendo, y sacar fuerza, gota a gota, de un corazón casi vacío. Y ahí sigue, pues en un pequeño rincón aún guarda alguna mínima esperanza, aun estando solo, muy solo.
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miércoles, 18 de febrero de 2009
martes, 15 de enero de 2008
Con justa razón...
Con justa razón, se limitaba a callar, la mayoría de las veces.
Algunos creían seriamente que sufría de algún tipo de locura, al menos no era violento.
Él, callaba. Su gran descubrimiento en la vida había sido la existencia de Dios, sólo de eso podía, sabía y quería hablar.
Por eso hablaba poco: no hallaba en esta urbe muchos interlocutores.

Fotografía: Promesa de libertad.
Algunos creían seriamente que sufría de algún tipo de locura, al menos no era violento.
Él, callaba. Su gran descubrimiento en la vida había sido la existencia de Dios, sólo de eso podía, sabía y quería hablar.
Por eso hablaba poco: no hallaba en esta urbe muchos interlocutores.
Fotografía: Promesa de libertad.
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