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sábado, 6 de marzo de 2010

Quería ser libre

Quería ser libre como los santos, pero había nacido en una cárcel de sensualidad e impureza. Pedía al cielo castidad, sabía que solo no podría fugarse de esa Alcatraz de vicio y podredumbre. No perdía la esperanza de vencer, día a día cultivaba su fuga como un arte.

domingo, 21 de febrero de 2010

La esperanza alumbra el camino

La esperanza alumbra el camino como la luna llena lo hace de noche. Entonces hasta se esclarece el sentido de la fatiga de nuestro andar cotidiano. Entonces se enfrenta la senda desconocida con la misma ingenuidad de un niño, que no logra aún percibir todos los peligros que acechan a su alrededor, de otro modo, quien sabe si no faltaría el valor y el entusiasmo. Con la pura confianza del inocente que va de la mano de su padre, así se camina cuando ilumina el paisaje la esperanza, con paso constante y firme, aunque falten horas y horas todavía, por mucho que debamos andar.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Es la esperanza

Se enciende de súbito, la ráfaga crece y asombra, trae los colores y la paz humilde, es la esperanza.

Alimenta con buen sabor, nutre y vivifica, ayuda a mejor amar y servir, tesoros de claridad guarda la esperanza.

domingo, 26 de abril de 2009

Hojarasca y lodo

Árbol seco, oscuro, sin hojas.
Fría neblina, densa, sin sol.
Paisaje de soledad y acedía,
Mal tiempo de hojarasca y lodo.

Acaso sigo caminando porque más allá
aún titila esa pequeña luz que no muere.

jueves, 12 de marzo de 2009

Giros inesperados

La gracia sorprende con giros inesperados en la trama de la existencia. Y llegan dones y encuentros deseados cuando ni siquiera han sido pedidos explícitamente. Y aflora otra vez la vitalidad de la esperanza, aun para esos espíritus -alicaídos por tanto olvido- que pueden ahora remontar de nuevo el vuelo propio de su dignidad aquilina.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Marginado

Marginado hasta por quienes tenían que ayudarlo. Como un Montague queriendo ser un Capulet, así sentía entre los suyos... y también entre los otros. Como un migrante incomprendido tanto en su lugar de origen como en su nueva morada. Solo, muy solo. Abandonado por los errores de sus padres, de su tierra, de su nacimiento. Acusado hasta de crímenes que él no cometió. Olvidado hasta por los que tendrían que llevarle la esperanza.

Con todo, tiene que seguir viviendo, y sacar fuerza, gota a gota, de un corazón casi vacío. Y ahí sigue, pues en un pequeño rincón aún guarda alguna mínima esperanza, aun estando solo, muy solo.

sábado, 3 de enero de 2009

Café por las mañanas

También fue en esos años universitarios en la Ciudad de México cuando adquirí la costumbre de tomar café en las mañanas, ahora veo mi taza con ojos de amor, ni recuerdo que hubo una época en que me parecía algo ajeno.

Para que llegara a ser mi compañero de viaje, hubo largo trecho. Primero, alguien me hablo de él, con gran entusiasmo y argumentos convincentes, todo un tratado académico sobre el café a cargo del genial catedrático Cristóbal Acevedo, bajo un método hermenéutico de investigación pero relatado poética y vivencialmente, con momentos cumbre de cotidianeidad absoluta: el fuego lento, el cuidado al servirse y al tomarse, la calma y hasta el espíritu que hay que tener para tomar un buen café.

Luego vino el simple hecho de tener diariamente la oportunidad de tomar el café expreso: me sedujo su carácter profundamente amargo y concentrado, algo infrecuente en la Oaxaca tradicional, donde se toma de la olla endulzado con panela o azúcar refinada, usualmente con vainilla. Es impresionante cuánto café se toma, por ejemplo, en el Istmo, pero casi siempre bajo este modo oaxaqueño.

Ahora mi café guarda sabores de esos tiempos felices de amanecer espiritual, y aromas de esperanza juvenil que habitan en los ascendentes y sutiles vapores de su calor de vida.

domingo, 26 de octubre de 2008

Fortaleza de Ulises

La esperanza de volver a Ítaca, de sentir esa brisa en la cara, esas manos de mi amada fiel sobre las mías, y poder mirar los rostros más familiares, y ese firmamento de estrellas siempre vivas y refulgentes. Esta fe nunca me ha abandonado. Por eso insisto, después de tantos años, por eso aún guardo vigor para la lucha diaria, aunque toda mi tripulación caiga en la tentación de la desesperanza. El canto de la gran lechuza no se ha cansado de susurrarme la certeza de mi ilusión: volveré, llegaré a la patria de mis anhelos, y no por mis propios méritos sino por divino decreto del Dueño de todos los destinos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Fe de Penélope

Esperaba sentada en la mitad de la primavera, el sonido, la visión, o lo que le permitiera saber que Él ya llegaba. Virtud de Penélope en una cristiana americana del siglo XXI, que sabe soportar a fuerza de confianza y constancia.

Daba gracias a la vida aun en estos tiempos en que se hacinan cadáveres encima de urbanas conciencias, daba gracias aun teniendo que soñar bajo las constantes amenazas y alarmas de una guerra tibia, daba gracias a Dios por la vida aun llorando el sufrimiento de sus pequeños. No olvidaba nunca el amor de Dios, aun entre graves carencias y miseria material.

Cobijada por el manto de la noche, esperaba con aflicción y desconsuelo, implorando Su llegada con lamentos y sollozos. De día esperaba tejiendo alegrías y consuelos para sus seres queridos.



sábado, 26 de enero de 2008

Antes de partir

A pocas horas de partir hacia una nueva travesía. Por mucho que nos resistamos al cambio, al esfuerzo o al sufrimiento, la vida continúa. Tantas horas navegaremos que nuestro trabajo parecerá rutinario, como si no tuviéramos que sortear todo tipo de obstáculos y monstruos marinos en nuestra cotidianeidad. Antes de partir, un cierto nerviosismo: el entusiasmo, la angustia, las emociones encontradas por el duelo propio de toda renovacíón. Cuando es inminente la partida no queda más que tener valor. Mientras, seguimos viviendo de la esperanza.


viernes, 18 de enero de 2008

Qué terminal no tiene sala de espera

...


Es inevitable, tenemos que esperar. Más que por un capricho de Cronos, obedece al orden universal de las cosas. Todo a su tiempo, los procesos tardan, las mejores cosas maduran lentamente, aun las que encuentran su culmen en un brevísimo instante de apoteosis. La esperada sabiduría se forja con esperas, aprendiendo a darle tiempo al tiempo, con el esfuerzo de la paciencia.

Esperar aun cuando no sabemos qué esperar, o por qué...
Y esperar siempre en Dios: virtud de santos.

Hoy también espero.
Y con todas mis fuerzas abrazo la oración y la esperanza:
En pocas horas vendrá el nacimiento de mi segunda hija...

miércoles, 16 de enero de 2008

Éxodo por un desierto en llamas

Éxodo por un desierto en llamas.
Naufragio en una isla de lágrimas.
Nómadas por valles de pavor y miseria.

Cárcel de marítima amargura.
Exilio, misterio de encarnación.
Odisea ancestral de la vida humana.

Heridos inevitablemente por la misericordia.
Clavados por necesidad a la esperanza.
Unidos a Ti, aun en la distancia, por la fe.



Árabe