Nunca olvidaré el sol de la montaña. Límpido y resplandeciente acarició mi alma, no supe distinguir entre su luz y la caridad soberana.
Por eso mismo, para mí no existen ya las noches sin esperanza.
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lunes, 14 de diciembre de 2009
domingo, 15 de noviembre de 2009
Es la esperanza
Se enciende de súbito, la ráfaga crece y asombra, trae los colores y la paz humilde, es la esperanza.
Alimenta con buen sabor, nutre y vivifica, ayuda a mejor amar y servir, tesoros de claridad guarda la esperanza.
Alimenta con buen sabor, nutre y vivifica, ayuda a mejor amar y servir, tesoros de claridad guarda la esperanza.
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