Mostrando entradas con la etiqueta fe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fe. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de abril de 2010

¿Qué, por qué?

¿qué es este corazón, qué es este pedazo de piedra, presto a la traición y a la vileza, por un deleznable placer de minutos?

¿pues de qué barro me has hecho hombre?

¿por qué osas amarme Tú, Señor bendito, altísima majestad de los cielos y la tierra, a mí que soy lodo mísero y liviano, mudable y grosero?

¿por qué me llenas de piedad y alegría, por qué con tu caridad me rescatas de la triste condición de esclavitud, cómo pagarte, cómo darte al menos una millónesima parte de lo que de Ti he recibido?

¿qué puedo hacer para agradecerte, si ni a mí mismo realmente me tengo como para regalarme a Ti, qué más puedo ofrecerte si he sido tuyo ya desde siempre?

domingo, 6 de septiembre de 2009

Sé Tú

Abre mis oídos, desata mi lengua,
lléname de tu palabra, Señor, sé Tú todo mi corazón,
déjame ser metal fino donde resuene imponente tu voz,
déjame ser agua clara que no impida el paso de tu luz...

Toca mis oídos, mi lengua, cúrame,
vive en mí, Sé Tú el Dios del templo de este cuerpo,
déjame ser aire que vibre y lleve la vida de tu voz,
déjame ser flama que alumbre con la gracia de tu luz...

domingo, 30 de agosto de 2009

Domingo con lluvia

el ritmo del agua que cae, el río de sonidos breves,
este amor que quiere renacer en nuestros interiores,
confianza que moja la tierra para dar vida y buena espera,
lluvia, oración hasta en el pulso, fe tan viva y encarnada.

martes, 28 de julio de 2009

Sus manos

Vulnerado profundamente por la desesperación, soltó el timón y se abandonó por completo a Dios. Tanto tuvo que bajar y sufrir para finalmente darse cuenta que siempre había estado su vida en las manos del Señor.

jueves, 26 de marzo de 2009

Ante la belleza

Ante la belleza de un alma purísima
conmovido hasta la sutil conversión
y la lluvia de caridad proba y perfecta
en la mirada quieta de quien contempla
la virtud encarnada en un simple mortal
ícono vivo -apología de la verdadera fe

lunes, 2 de marzo de 2009

Valor y virtud

Cada vez más me sorprendía su inquebrantable y esmerada valentía. Tanta fe en un mundo descreído. Así, prodigando tanto amor gallardamente en ese principado de la envidia y la discordia; enseñando tal fortaleza, cuánta sabiduría y virtud, abriéndose paso entre la maleza de vanidades y violencias, sin arredrarse por el horror de los tiempos. Los músculos de su alma tan fortalecidos por nadar a contracorriente, su mirada tan clara, su piel curtida por el sol, sin huecas pretenciones ni arrogancias cultivaba ya el heroísmo por necesidad.

El triunfo de la Iglesia

domingo, 26 de octubre de 2008

Fortaleza de Ulises

La esperanza de volver a Ítaca, de sentir esa brisa en la cara, esas manos de mi amada fiel sobre las mías, y poder mirar los rostros más familiares, y ese firmamento de estrellas siempre vivas y refulgentes. Esta fe nunca me ha abandonado. Por eso insisto, después de tantos años, por eso aún guardo vigor para la lucha diaria, aunque toda mi tripulación caiga en la tentación de la desesperanza. El canto de la gran lechuza no se ha cansado de susurrarme la certeza de mi ilusión: volveré, llegaré a la patria de mis anhelos, y no por mis propios méritos sino por divino decreto del Dueño de todos los destinos.

domingo, 27 de julio de 2008

Bautizo de Pilar

Ayer fue bautizada Pili en una alegre celebración con la familia y amigos. En estos casos en que la inefabilidad del sentimiento se impone sobre la expresión verbal, una imagen puede valer más que mil palabras:

María del Pilar

miércoles, 26 de marzo de 2008

Fe de Penélope

Esperaba sentada en la mitad de la primavera, el sonido, la visión, o lo que le permitiera saber que Él ya llegaba. Virtud de Penélope en una cristiana americana del siglo XXI, que sabe soportar a fuerza de confianza y constancia.

Daba gracias a la vida aun en estos tiempos en que se hacinan cadáveres encima de urbanas conciencias, daba gracias aun teniendo que soñar bajo las constantes amenazas y alarmas de una guerra tibia, daba gracias a Dios por la vida aun llorando el sufrimiento de sus pequeños. No olvidaba nunca el amor de Dios, aun entre graves carencias y miseria material.

Cobijada por el manto de la noche, esperaba con aflicción y desconsuelo, implorando Su llegada con lamentos y sollozos. De día esperaba tejiendo alegrías y consuelos para sus seres queridos.



jueves, 13 de marzo de 2008

Cioran, mi hermano

Cuánto le debo a Cioran. Cuánto dulce gozo recibí de sus amargas letras, a manera de medicina recetada sabiamente. Su estilo de algún modo pervive en mí, aunque nuestros espíritus sean tan diferentes, tantas veces incompatibles (v. g.: aborrezco su histérica especulación contra San Pablo). Me contagió su apasionamiento por la literatura, me sentí emparentado con su "obsesión" por Dios (los dos no podemos dejar de pensar en Él). Aunque Cioran negara a Dios, declarándose ateo y descreído, siempre volvía, una y otra vez Dios se hacía presente en sus líneas.


Otra cosa hemos compartido, además de múltiples lecturas: nos tocó sufrir la acedía del siglo veinte (Gracias a Dios que he podido vivir un veintiuno con fe y esperanza, y en gran medida, por justicia hay que decirlo, gracias al grandísimo poeta Wojtyla).


Por supuesto, mis libros favoritos de su bibliografía son también los primeros que leí de él: "La caída en el tiempo", "De lágrimas y de santos" e "Historia y utopía".


Si no me falla la memoria, comencé a leer a Cioran en 1998, hace diez años ya. Fue una de las varias lecturas que me recomendó Morgan, un amigo de Sabina. Me escribió una lista de autores en una servilleta, en medio de una fiesta: una breve plática que cambió mi vida, por las recomendaciones y por el diálogo tan fructífero.

lunes, 25 de febrero de 2008

Una experiencia que invita a la conversión

En un día de accidentes, una carretera, dos autos que juegan con su vida por velocidad, varios litros de diesel sobre el asfalto en una curva difícil, totalmente inesperada: el suelo parece moverse, las llantas ya no obedecen, todo es tan rápido que hay poco tiempo para reaccionar, aun con buenos reflejos, aun con larga experiencia en el volante. Con su rosario la Virgen compasiva interviene: no hay heridos, tan sólo autos que han salido de la línea. Lo que queda es una fe más firme: ama más quien más siente el perdón. Una experiencia que invita a la conversión.

martes, 12 de febrero de 2008

La prédica de los titanes

Amanecía con una calma inusual, desconcertante como el ojo de un violento huracán. Súbitamente, la tierra se sacude con esa furia titánica que siempre tiene un dejo apocalíptico: 6.6 grados en la escala de Richter han bastado para provocar gritos, lágrimas y hasta arrepentimientos cuaresmales. Como en los primeros tiempos de la humanidad, la naturaleza nos interpela con sus exabruptos, su fuerza pavorosa por momentos ha sido más convincente que la fina y elocuente retórica de los santos predicadores.

miércoles, 16 de enero de 2008

Éxodo por un desierto en llamas

Éxodo por un desierto en llamas.
Naufragio en una isla de lágrimas.
Nómadas por valles de pavor y miseria.

Cárcel de marítima amargura.
Exilio, misterio de encarnación.
Odisea ancestral de la vida humana.

Heridos inevitablemente por la misericordia.
Clavados por necesidad a la esperanza.
Unidos a Ti, aun en la distancia, por la fe.



Árabe