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sábado, 14 de noviembre de 2009

Brote

En el corazón se siente como un dolor, sutil pero no menos verdadero, de pronto destaca ese punto en que brota el impulso, ese movimiento que anima las manos vacías hacia la poesis que, literal y cósmica, impregna el papel con letras llenas de vida. Auténtica creación de un Adán, a imagen y semejanza de su Creador. De no sé cuál interior místico y divino ha surgido el poema nuevo, como nosotros, inerme ha sido arrojado al mundo y la historia.

viernes, 16 de octubre de 2009

Todo sale a la luz

Y es que podemos ser tan estúpidos, tan vanos y ridículos, que nuestro egoísmo mostramos sin discreción, de buena gana hacemos gala de nuestra soberana estulticia, porfiadamente nuestra soberbia exponemos sin velos... por mucho que tratemos, ni la hipocresía logramos esconder bajo antifaces: más temprano que tarde, todo sale a la luz.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Mozart y los cerros

Líneas en fuga ascienden con garbo como las notas de un violín que toca un allegro, hilando faldas gigantes de cerros ignotos, dibujando veredas, tramando sendas comunicantes o de sinuosas intenciones, recreando campos fértiles, llenos, que se tapizan con el frondoso verdor de la vida. Chispas de hojas, ritmo y armonía, estallidos arbóreos, y la redundancia sinfónica de pastos y arbustos que repiten sin agotar aún la inacabable y barroca manifestación vegetal.

Son ahora las líneas campos completos, parajes y rincones de roca. El mar de vida de gala ha vestido la ruda piel de la tierra. Se elevan riscos y cantiles, murmura el río, incesante, portador de la esencia vital de este paisaje serrano. Y entre los pequeños y engreídos picos que asoman sus pétreos mentones, se yerguen valerosos, como jades magníficos, los órganos, y su matemática pasión con que apuntan al firmamento. Sólo las nubes contemplan así la perfección de este movimiento de creación, embellecidas por el azul de querúbea joyería, que sin merecerlo siquiera, pueden nuestros ojos contemplar en un día como éste.

jueves, 7 de agosto de 2008

Sobre viajes y turismo...

"El viajero va por el mundo como quien lee un libro; el turista, sólo como quien ve la televisión. Por los ojos de ambos desfilan calles y personas, pero si para el viajero se le adentran por el camino del alma, para el turista simplemente desaguan por el agujero de la diversión.

Creo que Goethe lo precisó muy bien: "El que corre mundo sin perseguir grandes fines estará mucho mejor en casa." El verdadero problema no está, pues, en dónde se viaja, sino en para qué se viaja, con qué tipo de alma se sale al mundo. Y así es como los viajes -según dice el refrán inglés- favorecen a los sabios y perjudican a los necios."

J. L. Martín Descalzo

jueves, 13 de marzo de 2008

Cioran, mi hermano

Cuánto le debo a Cioran. Cuánto dulce gozo recibí de sus amargas letras, a manera de medicina recetada sabiamente. Su estilo de algún modo pervive en mí, aunque nuestros espíritus sean tan diferentes, tantas veces incompatibles (v. g.: aborrezco su histérica especulación contra San Pablo). Me contagió su apasionamiento por la literatura, me sentí emparentado con su "obsesión" por Dios (los dos no podemos dejar de pensar en Él). Aunque Cioran negara a Dios, declarándose ateo y descreído, siempre volvía, una y otra vez Dios se hacía presente en sus líneas.


Otra cosa hemos compartido, además de múltiples lecturas: nos tocó sufrir la acedía del siglo veinte (Gracias a Dios que he podido vivir un veintiuno con fe y esperanza, y en gran medida, por justicia hay que decirlo, gracias al grandísimo poeta Wojtyla).


Por supuesto, mis libros favoritos de su bibliografía son también los primeros que leí de él: "La caída en el tiempo", "De lágrimas y de santos" e "Historia y utopía".


Si no me falla la memoria, comencé a leer a Cioran en 1998, hace diez años ya. Fue una de las varias lecturas que me recomendó Morgan, un amigo de Sabina. Me escribió una lista de autores en una servilleta, en medio de una fiesta: una breve plática que cambió mi vida, por las recomendaciones y por el diálogo tan fructífero.

martes, 8 de enero de 2008

Adentro

“No encontrarás los confines del alma,
su razón es tanto más profunda
cuanto más te adentras en ella” (Heráclito)

Pintura - Persona


En la misteriosa travesía de la existencia, deberíamos dar más importancia a los viajes interiores...


Mar argénteo