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sábado, 27 de febrero de 2010
Mirar los cielos
Me dijo, no sin cierto orgullo y aun con un dejo de misantropía, que la gente casi no alza la vista al cielo, que muchos son los que no se detienen en la contemplación de esa obra suprema del arte natural. "Deberían mirar a los cerdos: siempre atentos al suelo y el lodo". Ahora puedo ver hasta que punto tenía razón, pues el ser humano, el ser contemplativo (anthropos: es decir, anathrei opopen) por excelencia, debe estar a la altura de su dignidad de persona: en cada momento está llamado a trascender, a superar la inmediatez del animal, a levantar la mirada y vislumbrar el horizonte de la eternidad.
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anthropos,
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martes, 20 de mayo de 2008
Champagnat y la vida trascendente
No sólo nuestros contemporáneos nos provocan diversas emociones y actitudes, también nos relacionamos y encontramos de una manera particular con las personas de otros siglos. Sin importar si han fallecido, por muy antiguos que sean, en sus obras, en las representaciones que hay de ellos, en nuestros recuerdos o en cualquier cosa que hayan dejado a su paso, se hacen presentes de una manera especial. Nos enfrentamos a sus rasgos -no sólo morales sino hasta los físicos- con nuestras pasiones. Así, pueden parecernos antipáticos o tan cercanos como un amigo o hermano.
Así, puedo hablar de una relación interpersonal con Marcelino Champagnat. De algún modo, se atravesó en mi camino, yo no lo buscaba, es más, de entrada me resistí a conocerlo, a causa de diferentes circunstancias de mi existencia.
Pero ahí estaba su rostro, cerca, como sus palabras que de pronto se hacían presentes. No había de otra: tenía por destino que conocer más sobre su persona. Un grato descubrimiento.
Así, puedo hablar de una relación interpersonal con Marcelino Champagnat. De algún modo, se atravesó en mi camino, yo no lo buscaba, es más, de entrada me resistí a conocerlo, a causa de diferentes circunstancias de mi existencia.
Pero ahí estaba su rostro, cerca, como sus palabras que de pronto se hacían presentes. No había de otra: tenía por destino que conocer más sobre su persona. Un grato descubrimiento.
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