Mostrando entradas con la etiqueta devenir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta devenir. Mostrar todas las entradas
viernes, 17 de julio de 2009
sábado, 6 de diciembre de 2008
Horas de oficinas
Horas gastadas en oficinas, gestiones, peritos, llamadas telefónicas. Negociaciones, disgustos, acuerdos. Relojes, bolígrafos, credenciales, estacionamientos, teclados, documentos oficiales. Pisos comunes, de pasos acostumbrados. Escaleras de edificios, traslados, la gente no para.
Sólo hay una pausa, una nota de silencio, una quietud enmedio del devenir laboral de la vida citadina y cotidiana: el alma de paz que por la solidez de sus raíces no es llevada por el ánimo de los vientos...
Ese infante de mirada alegre, ese hombre pobre, ese abuelo que ya raya los cien; sólo ellos parecían conscientes, entendidos, sin engancharse en delirios o paranoias.
Sólo hay una pausa, una nota de silencio, una quietud enmedio del devenir laboral de la vida citadina y cotidiana: el alma de paz que por la solidez de sus raíces no es llevada por el ánimo de los vientos...
Ese infante de mirada alegre, ese hombre pobre, ese abuelo que ya raya los cien; sólo ellos parecían conscientes, entendidos, sin engancharse en delirios o paranoias.
miércoles, 2 de julio de 2008
Mudanza
Cambio de casa. Mover muebles, electrodomésticos, todo tipo de objetos. Otra vez tomar conciencia de la dichosa transitoriedad de la vida.
Y como cerros áureos de un mundo perfecto, nuestros espíritus permanecen vigilantes mientras en los valles de carne un Cronos terrible todo destruye y devora a su paso...
(Espacio para una frase de Heráclito)
Y como cerros áureos de un mundo perfecto, nuestros espíritus permanecen vigilantes mientras en los valles de carne un Cronos terrible todo destruye y devora a su paso...
martes, 1 de enero de 2008
Bitácora de viaje.
Ha sido un viaje, nuestra vida, desde los tiempos remotos del naufragio moral de Adán, tan sólo un viaje, una peregrinación, un éxodo. Erramos. Pero, si no es para andar, para qué las piernas, si no es para la felicidad, para qué los deseos que nos mueven a la meta desde nuestras menesterosas entrañas.
Aun en casa, en la casa de nuestros padres o abuelos, por muchos años vividos en cualquier morada, nuestra estancia en esta vida postadánica ha sido y será efímera frente a la eternidad: un viaje pues, ha sido nuestra vida, que dura poco aunque mucho parezca que se dilate. Una terquedad entonces nuestros intentos de eternizar lo perecedero. Todo resulta vano frente a la cuestión, urgentísima y de suprema importancia, de nuestra salvación: la victoria sobre la muerte, que no puede ser tal un prodigio humano -como la pretendida ciencia de un Empédocles- sino que sólo puede provenir de Dios y de su don gratuito. Semejante concepto que la tradición judeocristiana ha insistido en anunciar en este mundo de fugaces devenires, sin duda ha revolucionado ya nuestra humanidad , la manera misma de vernos: si hay algo más que esta vida, nuestra sed inagotable de eternidad tiene sentido. Y con todo ha habido quienes tristemente han rechazado la noticia de esperanza y plenitud.
Y pasan las horas, y hoy celebramos el inicio de un nuevo año. Todo inicio es un momento importante para reflexionar sobre la renovación, la necesidad de metanoia : la conversión auténtica del espíritu.
Aun en casa, en la casa de nuestros padres o abuelos, por muchos años vividos en cualquier morada, nuestra estancia en esta vida postadánica ha sido y será efímera frente a la eternidad: un viaje pues, ha sido nuestra vida, que dura poco aunque mucho parezca que se dilate. Una terquedad entonces nuestros intentos de eternizar lo perecedero. Todo resulta vano frente a la cuestión, urgentísima y de suprema importancia, de nuestra salvación: la victoria sobre la muerte, que no puede ser tal un prodigio humano -como la pretendida ciencia de un Empédocles- sino que sólo puede provenir de Dios y de su don gratuito. Semejante concepto que la tradición judeocristiana ha insistido en anunciar en este mundo de fugaces devenires, sin duda ha revolucionado ya nuestra humanidad
Y pasan las horas, y hoy celebramos el inicio de un nuevo año. Todo inicio es un momento importante para reflexionar sobre la renovación, la necesidad de metanoia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)