torrente de realidad entre
impetuosas aguas de pasión u orgullo
como bólidos o balas zumban a mi lado
emociones sólidas, historias o delirios,
colores, sonidos, sabores... ¡pero las voces!
un rostro bello -mi recuerdo como un film clásico-
y la obsesión que sólo busca confundir y desvirtuar
otra bellísima e inefable faz hasta parecer increíble
hasta me hizo huir como evitando el deslumbre del sol
también la espada de Cristo
y la hija piadosa
-su sonrisa,
su alma dorada-
el rostro torvo tras un cristal:¡ellos también!
tráfico de pasiones a todo color en una noche clara
lo peor circundan demonios con sus trampas, y
cuántos ya son sus autómatas, cuántas maléficas;
tensiones, tensiones, densa y dura realidad; más oraciones
aun en la tersura de la paz, aun con alegría y la esperanza
torbellino de sentimientos, por eso las letras...
sed añeja, muy bien, prefiero mi sed aunque me duela
a tomar ese élixir maldito envenenado de insaciabilidad:
intento soportar hasta llegar a las fuentes de agua clara
esculturas perfectas de diosas en mármol
sensualidad de la piel y el movimiento
el trabajo contemplativo o el error
nadando en el mar joven de corales preciosos
en las aguas en que danzan ninfas y efebos
no olvides: una grieta puede acabar con la tela,
y una pasión con el corazón de los mortales
apretado, hipercontrolado, ¿olvidaste la pasión?
querías admirar, querías ser mago de maravillas
pero no eres tú la gracia, ¿olvidaste al redentor?
Una pequeña espina, que como escrúpulo lastima
y una camisa de fuerza ¿o vil pusilaminidad?
Jesucristo Redentor,
perdona mi vacío culpable... líbrame del mal, amén.
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viernes, 15 de octubre de 2010
miércoles, 21 de mayo de 2008
Vida verbal
El amor a la literatura llena las almas hasta desbordarse en el papel con más letras.
Pasión que pervive en su mistérica y sutil existencia, signo y simple dibujo, letra viva que resuena en nuestra consciencia con una nueva intensidad.
En la Palabra vivimos como los peces en el agua: Vida verbal.
Pasión que pervive en su mistérica y sutil existencia, signo y simple dibujo, letra viva que resuena en nuestra consciencia con una nueva intensidad.
En la Palabra vivimos como los peces en el agua: Vida verbal.
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jueves, 10 de abril de 2008
¡Viva Dios!
Viva Dios (o Dramática alabanza de un corazón apasionado)
No olvidaré nunca cómo ese hombre, ese artista, ese corazón indómito y vehemente, entre el furor de una intensa e inusual plática de teología, bajo la nube de humos de un ambiente bohemio, de súbito, con toda la fuerza y el entusiasmo de su carácter apasionado y hasta brutal, sin escrúpulos ni diques, desde el teatro de su vida dramática, contra las expectativas de todos, conmovido hasta las entrañas, inspirado hasta las lágrimas, gritó:
-¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!
No olvidaré nunca cómo ese hombre, ese artista, ese corazón indómito y vehemente, entre el furor de una intensa e inusual plática de teología, bajo la nube de humos de un ambiente bohemio, de súbito, con toda la fuerza y el entusiasmo de su carácter apasionado y hasta brutal, sin escrúpulos ni diques, desde el teatro de su vida dramática, contra las expectativas de todos, conmovido hasta las entrañas, inspirado hasta las lágrimas, gritó:
-¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!
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