domingo, 4 de enero de 2009
Cactáceos
Los cactáceos son seres de luz y sólo nacen donde el sol cae pleno. Son el agua acumulada por el largo esfuerzo de la vida que se abre paso en condiciones de adversa sequedad. Son la victoria, el recuerdo. Son imagen del espíritu encarnado que se purifica y prepara en el ocre desértico de la existencia.


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sábado, 3 de enero de 2009
Café por las mañanas
También fue en esos años universitarios en la Ciudad de México cuando adquirí la costumbre de tomar café en las mañanas, ahora veo mi taza con ojos de amor, ni recuerdo que hubo una época en que me parecía algo ajeno.
Para que llegara a ser mi compañero de viaje, hubo largo trecho. Primero, alguien me hablo de él, con gran entusiasmo y argumentos convincentes, todo un tratado académico sobre el café a cargo del genial catedrático Cristóbal Acevedo, bajo un método hermenéutico de investigación pero relatado poética y vivencialmente, con momentos cumbre de cotidianeidad absoluta: el fuego lento, el cuidado al servirse y al tomarse, la calma y hasta el espíritu que hay que tener para tomar un buen café.
Luego vino el simple hecho de tener diariamente la oportunidad de tomar el café expreso: me sedujo su carácter profundamente amargo y concentrado, algo infrecuente en la Oaxaca tradicional, donde se toma de la olla endulzado con panela o azúcar refinada, usualmente con vainilla. Es impresionante cuánto café se toma, por ejemplo, en el Istmo, pero casi siempre bajo este modo oaxaqueño.
Ahora mi café guarda sabores de esos tiempos felices de amanecer espiritual, y aromas de esperanza juvenil que habitan en los ascendentes y sutiles vapores de su calor de vida.
Para que llegara a ser mi compañero de viaje, hubo largo trecho. Primero, alguien me hablo de él, con gran entusiasmo y argumentos convincentes, todo un tratado académico sobre el café a cargo del genial catedrático Cristóbal Acevedo, bajo un método hermenéutico de investigación pero relatado poética y vivencialmente, con momentos cumbre de cotidianeidad absoluta: el fuego lento, el cuidado al servirse y al tomarse, la calma y hasta el espíritu que hay que tener para tomar un buen café.
Luego vino el simple hecho de tener diariamente la oportunidad de tomar el café expreso: me sedujo su carácter profundamente amargo y concentrado, algo infrecuente en la Oaxaca tradicional, donde se toma de la olla endulzado con panela o azúcar refinada, usualmente con vainilla. Es impresionante cuánto café se toma, por ejemplo, en el Istmo, pero casi siempre bajo este modo oaxaqueño.
Ahora mi café guarda sabores de esos tiempos felices de amanecer espiritual, y aromas de esperanza juvenil que habitan en los ascendentes y sutiles vapores de su calor de vida.
Realidad histórica
No diré más que Pero cuando trató el mismo tema. Cada año se encadena al siguiente, no hay "borrón y cuenta nueva", tan sólo una nueva oportunidad de perfeccionamiento a partir de la situación en que se ha terminado el ciclo anterior. Es vano postergar la virtud a la llegada de los inicios de ciclo, debe llevarse en todo tiempo y lugar, pues con más razón los propósitos de año nuevo que suelen hacerse deberían durar como realidades presentes -por lo menos- hasta el próximo diciembre...
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jueves, 1 de enero de 2009
Nuevo esfuerzo
Hace un año comenzaba este ejercicio, en el primer día del año 2008, aunque en realidad el blog había sido concebido unas semanas antes en Argentina. Su gestación pasó por Ushuaia, El Calafate, Bariloche, Neuquén, Iguazú y, por supuesto, Buenos Aires. Sin los glaciares, sin la isla Victoria, sin el barrio de Boca, ninguna de estas letras hubieran conocido nacimiento. Ese país me regaló asombro y maravilla, y por tanto, reflexión y verdad; ahora la memoria exigía un nuevo esfuerzo: la bitácora de viaje...
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Mozart y los cerros
Líneas en fuga ascienden con garbo como las notas de un violín que toca un allegro, hilando faldas gigantes de cerros ignotos, dibujando veredas, tramando sendas comunicantes o de sinuosas intenciones, recreando campos fértiles, llenos, que se tapizan con el frondoso verdor de la vida. Chispas de hojas, ritmo y armonía, estallidos arbóreos, y la redundancia sinfónica de pastos y arbustos que repiten sin agotar aún la inacabable y barroca manifestación vegetal.
Son ahora las líneas campos completos, parajes y rincones de roca. El mar de vida de gala ha vestido la ruda piel de la tierra. Se elevan riscos y cantiles, murmura el río, incesante, portador de la esencia vital de este paisaje serrano. Y entre los pequeños y engreídos picos que asoman sus pétreos mentones, se yerguen valerosos, como jades magníficos, los órganos, y su matemática pasión con que apuntan al firmamento. Sólo las nubes contemplan así la perfección de este movimiento de creación, embellecidas por el azul de querúbea joyería, que sin merecerlo siquiera, pueden nuestros ojos contemplar en un día como éste.
Son ahora las líneas campos completos, parajes y rincones de roca. El mar de vida de gala ha vestido la ruda piel de la tierra. Se elevan riscos y cantiles, murmura el río, incesante, portador de la esencia vital de este paisaje serrano. Y entre los pequeños y engreídos picos que asoman sus pétreos mentones, se yerguen valerosos, como jades magníficos, los órganos, y su matemática pasión con que apuntan al firmamento. Sólo las nubes contemplan así la perfección de este movimiento de creación, embellecidas por el azul de querúbea joyería, que sin merecerlo siquiera, pueden nuestros ojos contemplar en un día como éste.
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martes, 30 de diciembre de 2008
Nostalgia
La nostalgia hiere con la imaginación y tienta con la memoria.
En el presente tocan y quieren morar los errores pasados, Dios nos libre de regresos insensatos.
Sólo el amor alegre es nuevo y actual, la tristeza nació caduca y obsoleta.
La tristeza de la falta, asumida o no, reconocida o no; pues la falta hurta la alegría junto con el brillo virgen de los ojos inocentes.
En el presente tocan y quieren morar los errores pasados, Dios nos libre de regresos insensatos.
Sólo el amor alegre es nuevo y actual, la tristeza nació caduca y obsoleta.
La tristeza de la falta, asumida o no, reconocida o no; pues la falta hurta la alegría junto con el brillo virgen de los ojos inocentes.
lunes, 22 de diciembre de 2008
De la enfermedad mental (fragmento)
Compulsión. La impostura del fracaso. Autosabotaje. Repetición, manía, miedo a la felicidad. Mucho olvido, faltas acumuladas, polvo y ollín, desorden. Aguijón insistente esta obsesión que hiere con armas fantasmales. Corazón abrumado entre sentimientos híbridos y pensamientos encontrados. Pero, ¿quién no lleva una cruz...?
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domingo, 21 de diciembre de 2008
Tiempo navideño
Sería más políticamente correcto hablar de 'felices fiestas' o del 'espíritu de la navidad'. Pero no, prefiero recordar que la navidad tiene como centro a Cristo, el misterio del Logos que ha irrumpido en la historia desde Belén, el día en que se anunciaba la victoria del Sol sobre la noche.
Jesús de Nazareth, el hombre que bastó para dividir la historia en dos y revolucionar la vida humana desde sus cimientos.
¿Qué Rey tan poderoso se conoce, que continúe reinando las conciencias de su rebaño a través de los siglos, milenios después de su muerte?
Jesús de Nazareth, el hombre que bastó para dividir la historia en dos y revolucionar la vida humana desde sus cimientos.
¿Qué Rey tan poderoso se conoce, que continúe reinando las conciencias de su rebaño a través de los siglos, milenios después de su muerte?
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sábado, 6 de diciembre de 2008
Horas de oficinas
Horas gastadas en oficinas, gestiones, peritos, llamadas telefónicas. Negociaciones, disgustos, acuerdos. Relojes, bolígrafos, credenciales, estacionamientos, teclados, documentos oficiales. Pisos comunes, de pasos acostumbrados. Escaleras de edificios, traslados, la gente no para.
Sólo hay una pausa, una nota de silencio, una quietud enmedio del devenir laboral de la vida citadina y cotidiana: el alma de paz que por la solidez de sus raíces no es llevada por el ánimo de los vientos...
Ese infante de mirada alegre, ese hombre pobre, ese abuelo que ya raya los cien; sólo ellos parecían conscientes, entendidos, sin engancharse en delirios o paranoias.
Sólo hay una pausa, una nota de silencio, una quietud enmedio del devenir laboral de la vida citadina y cotidiana: el alma de paz que por la solidez de sus raíces no es llevada por el ánimo de los vientos...
Ese infante de mirada alegre, ese hombre pobre, ese abuelo que ya raya los cien; sólo ellos parecían conscientes, entendidos, sin engancharse en delirios o paranoias.
viernes, 28 de noviembre de 2008
Padre Fortea
"Tengo algunas cosas más que decir del Padre Fortea" diré entonces, y me dispondré a contar a mis nietos que lo vi en México, que de él recibí bendición, que enriqueció mi fe y sin duda que hasta exorcizó no sé cuántos ni cuáles demonios que llevaban años parasitando en mi psique, sólo sé que pude captar la diferencia.
"Que Dios bendiga al Padre Fortea", repetiré entonces una vez más.
"Que Dios bendiga al Padre Fortea", repetiré entonces una vez más.
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sábado, 22 de noviembre de 2008
La calma y el silencio
Hasta las musas habían descendido a la tierra de los mortales, atraídas por las palpitaciones de ese pobre y humano corazón, hasta ellas, esparciendo flores y cantos por doquier. Había nacido una ilusión de amor. Las cosas no se veían ya igual, había emergido un oasis de quietud en medio del ágora, arriba, los cielos abiertos cedían el paso a la luz ardiente que derramaba el carro alado de Apolo y que como gracia divina resplandecía sobre todos. La calma fue tal, el silencio tan profundo, que fue entonces cuando la música del Olimpo alcanzó a escucharse en estos territorios aciagos.
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martes, 11 de noviembre de 2008
Isla de Inercia
Ya ni podía recordar que cuando llegó a esta isla, fue por la búsqueda desesperada que motivaba su odisea: volver a su hogar bienamado. Pero desde que sucumbió ante los hechizos de Inercia -bruja siempre muelle y comodina, comenzó a palidecer el motivo de su lucha cotidiana...
Cuando no era una enfermedad, eran las ocupaciones urgentes e inmediatas, o el mal tiempo, o las probabilidades, pero le pareció por años que nunca era un buen momento para reanudar su viaje.
Fue entonces cuando comenzó a recurrir a supersticiones, que le permitían la 'prudencia' de no partir, 'es martes', 'ayer vi no sé qué ave', 'las estrellas no están en su mejor disposición', 'no puede ser una coincidencia'.
Cuando ya no le servían más las cábalas, optó por motivos científicos: 'con lo cual queda demostrado que la no navegación es menos riesgosa', 'los datos analizados arrojan la conclusión de que no es conveniente embarcarse', e incluso llegó a esgrimir el argumento de que 'ni siquiera está comprobada la existencia de mi hogar'.
Un buen día, jugando embebido como un niño con un animalejo, que casi mata por el juego mismo, se vió confrontado por la necesidad de esforzarse para poder salvarlo. Así que tomó valor para hacer algo al respecto y ayudó a su infeliz mascota.
Sintió la mirada, o la presencia de alguien, y volteó: era la hechicera que se veía debilitada. Entendió entonces que habría manera de vencer a esa mujer inmunda que lo tenía prisionero, pero que no sería fácil.
¿La clave estaba en el esfuerzo, en el juego infantil, o en el amor? se preguntó. Comenzó a reflexionar y vio frente a él como hasta los cielos se despejaban dejando paso al majestuoso astro que brillaba como sólo en el trópico. Ese sol regio le recordó los colores y la dicha de su hogar, al mismo tiempo que iluminó la mansión de la bruja dejando ver toda la fealdad e inmundicia de esa isla.
No tuvo que pasar más tiempo: volvió a navegar.
Cuando no era una enfermedad, eran las ocupaciones urgentes e inmediatas, o el mal tiempo, o las probabilidades, pero le pareció por años que nunca era un buen momento para reanudar su viaje.
Fue entonces cuando comenzó a recurrir a supersticiones, que le permitían la 'prudencia' de no partir, 'es martes', 'ayer vi no sé qué ave', 'las estrellas no están en su mejor disposición', 'no puede ser una coincidencia'.
Cuando ya no le servían más las cábalas, optó por motivos científicos: 'con lo cual queda demostrado que la no navegación es menos riesgosa', 'los datos analizados arrojan la conclusión de que no es conveniente embarcarse', e incluso llegó a esgrimir el argumento de que 'ni siquiera está comprobada la existencia de mi hogar'.
Un buen día, jugando embebido como un niño con un animalejo, que casi mata por el juego mismo, se vió confrontado por la necesidad de esforzarse para poder salvarlo. Así que tomó valor para hacer algo al respecto y ayudó a su infeliz mascota.
Sintió la mirada, o la presencia de alguien, y volteó: era la hechicera que se veía debilitada. Entendió entonces que habría manera de vencer a esa mujer inmunda que lo tenía prisionero, pero que no sería fácil.
¿La clave estaba en el esfuerzo, en el juego infantil, o en el amor? se preguntó. Comenzó a reflexionar y vio frente a él como hasta los cielos se despejaban dejando paso al majestuoso astro que brillaba como sólo en el trópico. Ese sol regio le recordó los colores y la dicha de su hogar, al mismo tiempo que iluminó la mansión de la bruja dejando ver toda la fealdad e inmundicia de esa isla.
No tuvo que pasar más tiempo: volvió a navegar.
martes, 28 de octubre de 2008
Poeta de montaña
Llegó muy cansado después de andar tanto tiempo entre riscos, desfiladeros y caminos empinados -y espinados. La montaña también esperaba su llegada con esa brisa que embriaga, y la calma edénica de su inocencia natural, y el incesante concierto de aves e insectos con que agasajaba a su huésped.
No vive sólo en la montaña el poeta, aunque de ahí sea su vida y el sentido de su ser, también él vaga por el mundo como los antiguos filósofos, pero siempre añorando el hogar de sus ilusiones, el lugar donde canta, esa cumbre donde se contempla, donde se siente más cerca la vida celestial.
Sí, vive sólo en la montaña el poeta, pues cuando vaga por valles fatales y llanos en llamas, apenas y es persona, no canta, no es poeta el pobre mortal.
No vive sólo en la montaña el poeta, aunque de ahí sea su vida y el sentido de su ser, también él vaga por el mundo como los antiguos filósofos, pero siempre añorando el hogar de sus ilusiones, el lugar donde canta, esa cumbre donde se contempla, donde se siente más cerca la vida celestial.
Sí, vive sólo en la montaña el poeta, pues cuando vaga por valles fatales y llanos en llamas, apenas y es persona, no canta, no es poeta el pobre mortal.
lunes, 27 de octubre de 2008
Hombre ingenuo
Tenía la sabiduría de los niños, al menos estaba tan cerca como ellos de la verdad del asombro. Podía permanecer boquiabierto como niño encantado por un bien nuevo, y es que siempre mostraba la misma transparencia en sus gestos. Era tonto o simplemente ingenuo, pero la riqueza de su vida interior sin duda que la envidiaría el más erudito intelectual.
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domingo, 26 de octubre de 2008
La vieja beata
“Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu espíritu” pensó mientras leía en el muro de un antiguo edificio la palabra “Ley”. Caminaba despacio, su cuerpo debilitado por los años apenas le permitía andar a ese ritmo tan anacrónico para la modernísima urbe en que sobrevivía: parecía una estatua entre veloces autos y gente con prisa. El bullicio del tráfago citadino no perturbaba sus pensamientos, que giraban devotamente en torno a Dios y sus Sagradas Escrituras. “El que me ama cumplirá mi Palabra…” recordaba otra vez como habían cambiado su vida estas palabras, tantos años atrás, cuando aún no tenía ni marido ni hijos.
Y al doblar esa esquina, donde otras ocasiones ya había visto a esos jóvenes perdiendo el tiempo entre burlas y embriagueces, alcanzó a escuchar al pasar: “ahí va otra vez a rezar, esa vieja beata, jija…”. Quién podía entenderlo –pensaba sin voltear siquiera- para estos jóvenes la palabra ‘beata’ es un insulto y rezar una irrisión… ¡que Dios les ayude pronto a encontrar la conversión! Con tan pocas fuerzas para malgastar en pasiones de furia, la anciana ya no podía odiar a esos muchachos: sólo quería y pedía para ellos la paz de las almas que frecuentan los sacramentos, el éxtasis de los que oran con el mayor fervor, la gracia de los que creyentes que esperan en Dios.
En ese momento su preocupación se concentraba en llegar temprano a misa, antes incluso de que el sacerdote entrara. Como quinceañera enamorada ya no podía esperar más, sus ojos reflejaban el brillo de tan jovial ilusión: anhelaba con todo su corazón que llegara ese momento dorado en que recibiría a su Amadísimo Señor. Aun llena de amor, de fe y esperanza, aun con todo el heroísmo de su paciencia cultivada por décadas, aun con su perspectiva alegre y cristiana de la vida, todo el día era de un gris fatigoso hasta que llegaba ese sagrado momento, que daba sentido a los últimos días de su existencia en esta vida terrena de dolores y angustias. Sólo quería vivir para Jesús, y sólo en la Eucaristía se acercaba tanto y tan íntimamente al Amor de sus amores. Sí, ya no había cabida para albergar otro tipo de deseos, sólo quería vivir para el Santísimo Sacramento del Altar.
Y al doblar esa esquina, donde otras ocasiones ya había visto a esos jóvenes perdiendo el tiempo entre burlas y embriagueces, alcanzó a escuchar al pasar: “ahí va otra vez a rezar, esa vieja beata, jija…”. Quién podía entenderlo –pensaba sin voltear siquiera- para estos jóvenes la palabra ‘beata’ es un insulto y rezar una irrisión… ¡que Dios les ayude pronto a encontrar la conversión! Con tan pocas fuerzas para malgastar en pasiones de furia, la anciana ya no podía odiar a esos muchachos: sólo quería y pedía para ellos la paz de las almas que frecuentan los sacramentos, el éxtasis de los que oran con el mayor fervor, la gracia de los que creyentes que esperan en Dios.
En ese momento su preocupación se concentraba en llegar temprano a misa, antes incluso de que el sacerdote entrara. Como quinceañera enamorada ya no podía esperar más, sus ojos reflejaban el brillo de tan jovial ilusión: anhelaba con todo su corazón que llegara ese momento dorado en que recibiría a su Amadísimo Señor. Aun llena de amor, de fe y esperanza, aun con todo el heroísmo de su paciencia cultivada por décadas, aun con su perspectiva alegre y cristiana de la vida, todo el día era de un gris fatigoso hasta que llegaba ese sagrado momento, que daba sentido a los últimos días de su existencia en esta vida terrena de dolores y angustias. Sólo quería vivir para Jesús, y sólo en la Eucaristía se acercaba tanto y tan íntimamente al Amor de sus amores. Sí, ya no había cabida para albergar otro tipo de deseos, sólo quería vivir para el Santísimo Sacramento del Altar.
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Fortaleza de Ulises
La esperanza de volver a Ítaca, de sentir esa brisa en la cara, esas manos de mi amada fiel sobre las mías, y poder mirar los rostros más familiares, y ese firmamento de estrellas siempre vivas y refulgentes. Esta fe nunca me ha abandonado. Por eso insisto, después de tantos años, por eso aún guardo vigor para la lucha diaria, aunque toda mi tripulación caiga en la tentación de la desesperanza. El canto de la gran lechuza no se ha cansado de susurrarme la certeza de mi ilusión: volveré, llegaré a la patria de mis anhelos, y no por mis propios méritos sino por divino decreto del Dueño de todos los destinos.
sábado, 18 de octubre de 2008
El tiempo es oro...
¿Cómo es posible que nos abandonemos a la pereza cuando hay tantas cosas por hacer en esta vida breve? Cuántas posibilidades de crecimiento se ofrecen cada día, cuántas acciones creativas y edificantes cada hora, cuántas personas imploran la ayuda de personas diligentes, cuántas necesidades por atender en nuestra propia familia, cuántas ilusiones por regalar a nuestros amigos, cuánto bien hemos dejado pasar de largo mientras perdemos minutos aúreos entre las frivolidades de la molicie...
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miércoles, 15 de octubre de 2008
Viaje de trabajo
El trabajo no sólo produce cultura y bienestar, también acrisola voluntades, perfecciona almas, enriquece la vida misma.
Importancia de la vocación.
Todos estamos en un viaje de trabajo. El descanso y el hogar, en el más allá.
Importancia de la vocación.
Todos estamos en un viaje de trabajo. El descanso y el hogar, en el más allá.
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domingo, 12 de octubre de 2008
Reina del Pilar
Hoy se celebra a la Virgen del Pilar en España y en todo el mundo hispano. Es un día importante en mi familia: mi madre, mi hermana y mi hija llevan el nombre de esta advocación mariana, aparición primera en la historia de la Iglesia, sucedida en Zaragoza ante el Apóstol Santiago (El Mayor).
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sábado, 4 de octubre de 2008
San Francisco de Asís
Pocos personajes históricos me entusiasman tanto como Francisco de Asís. Me cuesta trabajo poder imaginar tanta grandeza y profundidad como la de su alma.
Él sí que supo personificar la humildad misma, sólo vestía ese rudo harapo que aún es posible admirar en el bello templo de Asís dedicado al Poverello. Eliminó las bolsas de la ropa de sus monjes, para no llevar nada, para no tener ni el mínimo centavo, para tener la confianza toda depositada en la voluntad de Dios. Desapego que envidiarían los budistas si le conocieran, autarquía que hubieran anhelado los cínicos, firmeza de voluntad que hubieran admirado los estoicos. Naturalistas y ecologistas han querido colgarse sus méritos viendo en él un precursor. El revolucionario Lenin pedía doce franciscos para verdaderamente cambiar el mundo: en realidad, bastó solo uno para revolucionar la conciencia misma de Occidente.
Cuántos santos varones palidecen frente su altura, ¿quién venció así al egoísmo? ¿quién supo amar así a su prójimo y a la naturaleza? ¿quién imitó tan plenamente a Cristo, haciéndose a tal grado a su imagen?
Él sí que supo personificar la humildad misma, sólo vestía ese rudo harapo que aún es posible admirar en el bello templo de Asís dedicado al Poverello. Eliminó las bolsas de la ropa de sus monjes, para no llevar nada, para no tener ni el mínimo centavo, para tener la confianza toda depositada en la voluntad de Dios. Desapego que envidiarían los budistas si le conocieran, autarquía que hubieran anhelado los cínicos, firmeza de voluntad que hubieran admirado los estoicos. Naturalistas y ecologistas han querido colgarse sus méritos viendo en él un precursor. El revolucionario Lenin pedía doce franciscos para verdaderamente cambiar el mundo: en realidad, bastó solo uno para revolucionar la conciencia misma de Occidente.
Cuántos santos varones palidecen frente su altura, ¿quién venció así al egoísmo? ¿quién supo amar así a su prójimo y a la naturaleza? ¿quién imitó tan plenamente a Cristo, haciéndose a tal grado a su imagen?
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