Es una invasión no tan silenciosa, pero ha pasado inadvertida. Despierten, hermanos, un terrible enemigo está entre nosotros.
El mundo exterior ha entrado hasta la intimidad de nuestros hogares. En la cocina, en las recámaras, hasta en los baños. Acecha con sus peligros en los lugares donde nos sentíamos más seguros. Ahora están disponibles las cosas más peligrosas de las calles, y del globo terráqueo, aquí mismo, en casa, con su innovador servicio a domicilio, milagro de la telecomunicación.
Esta invasión del mundo, nada sería sin la ayuda de los aparatos electrónicos, sus médiums. Sin salir a ninguna parte, gracias a la TV, a la pantalla de una PC o de un teléfono celular con multimedia, toda la miseria de la mundanal grandeza al alcance de las manos de los pequeños, en la comodidad del hogar.
jueves, 5 de junio de 2008
lunes, 2 de junio de 2008
Don Faustino
Don Faustino creía haber conocido de todo, pocas cosas movían ya su asombro. Había triunfado en la gran ciudad capital, donde era ya una reputada autoridad de las letras y los números. Además, contaba con posgrados en teología y antropología. Harto de sus libros, se volvió coleccionista de extravagancias intelectuales y bagatelas filosóficas. Así llegó a las artes ocultas, que comenzó a aprender en su biblioteca donde antes resonaban los versos de Bécquer, San Juan de la Cruz, Garcilaso o Sor Juana, donde recitaba a Baudelaire o a Claudel en un perfecto francés, no faltaba un Rilke en alemán o un Pessoa en portugués, ese templo ecuménico recibía todas las grandes voces.
Su piel hasta palideció, ya no sabía cómo se sentía el calor del sol sobre los poros. Con todo y su erudición, se estaba volviendo como una fiera de hábitos nocturnos, de escondites, de intersticios. Nunca antes se le había visto en esa actitud enfermiza, durante unos minutos se quedó inmóvil frente al espejo repitiendo: son aforismos mis frases más triviales... Lleno, entripado de su nueva y oscura sabiduría, extravió su piedad en el estante de astrología o numerología; y su alma en el de Tarot, quiromancia y otras artes adivinatorias. Pero ya no le importaba, embebido por la miel narcotizante de su gnosis que le hacía sentirse como un dios.
Don Faustino no tuvo una Helena que lo perdiera, pero tampoco una Margarita que lo ayudara. Aunque se cree que no conoció salvación, aquí en el pueblo hay quien dice que al final de sus días, después de un largo sufrir, volvió de su lejano olvido, y que hasta murió cristianamente.
Su piel hasta palideció, ya no sabía cómo se sentía el calor del sol sobre los poros. Con todo y su erudición, se estaba volviendo como una fiera de hábitos nocturnos, de escondites, de intersticios. Nunca antes se le había visto en esa actitud enfermiza, durante unos minutos se quedó inmóvil frente al espejo repitiendo: son aforismos mis frases más triviales... Lleno, entripado de su nueva y oscura sabiduría, extravió su piedad en el estante de astrología o numerología; y su alma en el de Tarot, quiromancia y otras artes adivinatorias. Pero ya no le importaba, embebido por la miel narcotizante de su gnosis que le hacía sentirse como un dios.
Don Faustino no tuvo una Helena que lo perdiera, pero tampoco una Margarita que lo ayudara. Aunque se cree que no conoció salvación, aquí en el pueblo hay quien dice que al final de sus días, después de un largo sufrir, volvió de su lejano olvido, y que hasta murió cristianamente.
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domingo, 1 de junio de 2008
Cada don
Hoy te agradezco, Dios de mi vida, el valor de cada respiración, cada paso, cada segundo de sufrimiento.
Hoy te agradezco que tengo familia, que convivo con mis amigos, que estoy aquí y que estaré allá.
Salva mi familia, salva las familias, salva mis amigos...
Hoy te agradezco que tengo familia, que convivo con mis amigos, que estoy aquí y que estaré allá.
Salva mi familia, salva las familias, salva mis amigos...
viernes, 30 de mayo de 2008
Abriremos los ojos
Al final nos daremos cuenta. Cuánto tiempo perdido, cuánta obstinación en el error, cuánta necedad en nuestras decisiones, cuánta estupidez en nuestros pensamientos, cuántas discusiones de más, cuánto rencor en vano. Las cosas no eran como creíamos.
Cuántos días extraviados en la niebla, tras no sé qué velo de engaño.
Cuánta vida hemos gastado cazando vacíos y riñiendo contra fugaces sombras... en vez de simplemente amar y convivir.
Cuántos días extraviados en la niebla, tras no sé qué velo de engaño.
Cuánta vida hemos gastado cazando vacíos y riñiendo contra fugaces sombras... en vez de simplemente amar y convivir.
martes, 27 de mayo de 2008
Filosofía de la Comunicación
No recuerdo una clase mejor que "Filosofía de la Comunicación" impartida por el filósofo mexicano Roberto Cruz, S. J. Creo que duró un semestre, pero bastó para cambiar por completo mi vida. Me declaro su "discípulo". Me volqué por su cátedra hacia la filosofía. Preparó y acompañó mi despertar espiritual en 1999.
domingo, 25 de mayo de 2008
Messiah
No puedo encontrar en mi -si quieren, estrecho- inventario mental de obras musicales, una que pueda ser considerada superior al Messiah de Handel.
Una obra auténticamente divina, el Messiah eleva los espíritus atentos, con la misma vehemencia con que su partitura mueve a los intérpretes que, absortos, parecen danzar y alabar devotamente al más grande Lord, mientras ejecutan el apasionado y magnífico himno, como vivas imágenes de un coro celestial en esta tierra.
El Messiah dignifica nuestra vida humana con la perfección de su belleza melódica, su alcance es indudablemente universal: vivifica las almas como agua fresca con su fértil espiritualidad.

¿Habrá quien no escuchará nunca el Hallellujah del Messiah?
Una obra auténticamente divina, el Messiah eleva los espíritus atentos, con la misma vehemencia con que su partitura mueve a los intérpretes que, absortos, parecen danzar y alabar devotamente al más grande Lord, mientras ejecutan el apasionado y magnífico himno, como vivas imágenes de un coro celestial en esta tierra.
El Messiah dignifica nuestra vida humana con la perfección de su belleza melódica, su alcance es indudablemente universal: vivifica las almas como agua fresca con su fértil espiritualidad.
¿Habrá quien no escuchará nunca el Hallellujah del Messiah?
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Una extraña guerra.
Érase una extraña guerra. Unos traían armas poderosas, la última tecnología y el mejor entrenamiento para matar. Los otros sólo tenían a sus familias, comunión solidaria y fe sobrenatural. Unos se preguntaban si por fin alcanzarían todo el poder, los corazones de los otros, si sería la última persecución...
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miércoles, 21 de mayo de 2008
Vida verbal
El amor a la literatura llena las almas hasta desbordarse en el papel con más letras.
Pasión que pervive en su mistérica y sutil existencia, signo y simple dibujo, letra viva que resuena en nuestra consciencia con una nueva intensidad.
En la Palabra vivimos como los peces en el agua: Vida verbal.
Pasión que pervive en su mistérica y sutil existencia, signo y simple dibujo, letra viva que resuena en nuestra consciencia con una nueva intensidad.
En la Palabra vivimos como los peces en el agua: Vida verbal.
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martes, 20 de mayo de 2008
Champagnat y la vida trascendente
No sólo nuestros contemporáneos nos provocan diversas emociones y actitudes, también nos relacionamos y encontramos de una manera particular con las personas de otros siglos. Sin importar si han fallecido, por muy antiguos que sean, en sus obras, en las representaciones que hay de ellos, en nuestros recuerdos o en cualquier cosa que hayan dejado a su paso, se hacen presentes de una manera especial. Nos enfrentamos a sus rasgos -no sólo morales sino hasta los físicos- con nuestras pasiones. Así, pueden parecernos antipáticos o tan cercanos como un amigo o hermano.
Así, puedo hablar de una relación interpersonal con Marcelino Champagnat. De algún modo, se atravesó en mi camino, yo no lo buscaba, es más, de entrada me resistí a conocerlo, a causa de diferentes circunstancias de mi existencia.
Pero ahí estaba su rostro, cerca, como sus palabras que de pronto se hacían presentes. No había de otra: tenía por destino que conocer más sobre su persona. Un grato descubrimiento.
Así, puedo hablar de una relación interpersonal con Marcelino Champagnat. De algún modo, se atravesó en mi camino, yo no lo buscaba, es más, de entrada me resistí a conocerlo, a causa de diferentes circunstancias de mi existencia.
Pero ahí estaba su rostro, cerca, como sus palabras que de pronto se hacían presentes. No había de otra: tenía por destino que conocer más sobre su persona. Un grato descubrimiento.
lunes, 19 de mayo de 2008
Toda una vida
Toda una vida cultivando fama, acumulando fortunas, construyendo mansiones: Toda una pérdida de tiempo, tan sólo eran castillos en el aire, figuras en la arena dócil de una playa cualquiera.
Sólo el benevolente aprovechó. Sólo el humilde no malgastó su tiempo. Sólo el sabio no se perdió entre las sombras [que acechan el viaje de la vida].
Sólo el benevolente aprovechó. Sólo el humilde no malgastó su tiempo. Sólo el sabio no se perdió entre las sombras [que acechan el viaje de la vida].
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viernes, 16 de mayo de 2008
Oceáno Pacífico
Otra vez mis pies en la arena y el mar frente a mí, con toda su imponente musicalidad, sin olvidar el ritmo perfecto de sus breves pero infinitos movimientos.
Impacto terapéutico de toda contemplación del mar. Como si su presencia cercana, o su belleza, moviera o invitara a la salud del alma.
El mar también es imagen de la inmensa y profundísima vastedad de la vida interior.
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jueves, 15 de mayo de 2008
Cuánto tiempo lejos
Cuánto tiempo lejos, cuántas horas me fui de ti, cuánta amargura y necedad.
Cuántos días sin consuelo que aún pesan: aún cargo las heridas de mi esclavitud.
Sólo el perdón como siempre, lavará las más terribles huellas de nuestro error.
Cuántos días sin consuelo que aún pesan: aún cargo las heridas de mi esclavitud.
Sólo el perdón como siempre, lavará las más terribles huellas de nuestro error.
sábado, 26 de abril de 2008
Lágrimas de oro
Mientras manejo por la acostumbrada carretera panamericana, por el otro carril una vieja camioneta de redilas cargada de paja. Mientras pasa frente a mí, la radio toca: "Tú no tienes la culpa mi amor/ que el mundo esté tan feo/ tú no tienes la culpa mi amor/ de tanto tiroteo".
Esas camionetas siempre me han parecido la versión actual del típico carro de paja que se pintaba para representar la vanidad del mundo, donde toda su gloria es nada, vil paja: vanitas vanitatum, et omnia vanitas...
Las curvas de siempre en esta carretera oaxaqueña, la canción continúa: "Va por la calle llorando/ lágrimas de oro". En mi mente la imagen de una pequeña niña con sus mejillas adornadas por delicadas y resplandecientes lágrimas de oro... La niña, imagen del alma, frente a un mundo enemigo de la verdad y la inocencia.
Inevitable pensar en esas palabras del Nazareno: "Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a Mí antes que a vosotros"

(Escultura "Esfera con esfera" en el Vaticano, del artista A. Pomodoro)
Esas camionetas siempre me han parecido la versión actual del típico carro de paja que se pintaba para representar la vanidad del mundo, donde toda su gloria es nada, vil paja: vanitas vanitatum, et omnia vanitas...
Las curvas de siempre en esta carretera oaxaqueña, la canción continúa: "Va por la calle llorando/ lágrimas de oro". En mi mente la imagen de una pequeña niña con sus mejillas adornadas por delicadas y resplandecientes lágrimas de oro... La niña, imagen del alma, frente a un mundo enemigo de la verdad y la inocencia.
Inevitable pensar en esas palabras del Nazareno: "Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a Mí antes que a vosotros"
(Escultura "Esfera con esfera" en el Vaticano, del artista A. Pomodoro)
sábado, 19 de abril de 2008
En el ombligo de la luna
La misma luna, el mismo sol,
la misma presencia ubicua de Dios,
esperamos bajo la misma luz de vida.
Después de varios años volver a Santa Fe, pasear por Reforma, admirar una exposición de fotos sobre la famosa representación de la Pasíón en Ixtapalapa, comentar la belleza de la noche desde una luminosa avenida, simplemente convencerme que amo en verdad las calles de esta mi Ciudad de México.
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viernes, 18 de abril de 2008
jueves, 17 de abril de 2008
El caminante contemplativo
Como un niño sonriendo ante las nubes, conmovido.
Como un Buda sufriendo compasivo la muerte de un pequeño insecto.
Como un Poverello amando y bendiciendo flores y arbustos a su paso.
Como un Buda sufriendo compasivo la muerte de un pequeño insecto.
Como un Poverello amando y bendiciendo flores y arbustos a su paso.
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jueves, 10 de abril de 2008
¡Viva Dios!
Viva Dios (o Dramática alabanza de un corazón apasionado)
No olvidaré nunca cómo ese hombre, ese artista, ese corazón indómito y vehemente, entre el furor de una intensa e inusual plática de teología, bajo la nube de humos de un ambiente bohemio, de súbito, con toda la fuerza y el entusiasmo de su carácter apasionado y hasta brutal, sin escrúpulos ni diques, desde el teatro de su vida dramática, contra las expectativas de todos, conmovido hasta las entrañas, inspirado hasta las lágrimas, gritó:
-¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!
No olvidaré nunca cómo ese hombre, ese artista, ese corazón indómito y vehemente, entre el furor de una intensa e inusual plática de teología, bajo la nube de humos de un ambiente bohemio, de súbito, con toda la fuerza y el entusiasmo de su carácter apasionado y hasta brutal, sin escrúpulos ni diques, desde el teatro de su vida dramática, contra las expectativas de todos, conmovido hasta las entrañas, inspirado hasta las lágrimas, gritó:
-¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!, ¡Viva Dios!
domingo, 30 de marzo de 2008
Domingo de Misericordia
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jueves, 27 de marzo de 2008
En la pobreza y en la riqueza
En la pobreza, imploró, sufrió la gravedad de carecer hasta de lo necesario.
En la saciedad comprobó que la abundancia no es la felicidad.
Cuánto tiempo perdido había gastado entretenido con cualquier mundana bagatela...
Pero todo se trataba de Dios -pensó al final de sus días.
De Él era toda la felicidad -concluyó entre lágrimas.
En la saciedad comprobó que la abundancia no es la felicidad.
Cuánto tiempo perdido había gastado entretenido con cualquier mundana bagatela...
Pero todo se trataba de Dios -pensó al final de sus días.
De Él era toda la felicidad -concluyó entre lágrimas.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Fe de Penélope
Esperaba sentada en la mitad de la primavera, el sonido, la visión, o lo que le permitiera saber que Él ya llegaba. Virtud de Penélope en una cristiana americana del siglo XXI, que sabe soportar a fuerza de confianza y constancia.
Daba gracias a la vida aun en estos tiempos en que se hacinan cadáveres encima de urbanas conciencias, daba gracias aun teniendo que soñar bajo las constantes amenazas y alarmas de una guerra tibia, daba gracias a Dios por la vida aun llorando el sufrimiento de sus pequeños. No olvidaba nunca el amor de Dios, aun entre graves carencias y miseria material.
Cobijada por el manto de la noche, esperaba con aflicción y desconsuelo, implorando Su llegada con lamentos y sollozos. De día esperaba tejiendo alegrías y consuelos para sus seres queridos.
Daba gracias a la vida aun en estos tiempos en que se hacinan cadáveres encima de urbanas conciencias, daba gracias aun teniendo que soñar bajo las constantes amenazas y alarmas de una guerra tibia, daba gracias a Dios por la vida aun llorando el sufrimiento de sus pequeños. No olvidaba nunca el amor de Dios, aun entre graves carencias y miseria material.
Cobijada por el manto de la noche, esperaba con aflicción y desconsuelo, implorando Su llegada con lamentos y sollozos. De día esperaba tejiendo alegrías y consuelos para sus seres queridos.
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